martes, 31 de mayo de 2011

El empresario socialista

El empresario socialista es un agente de cambio social; un transformador del modelo tradicional de producción; un líder con capacidad para planificar, organizar y dirigir con éxito un proyecto productivo para liberar al trabajador de la explotación del capital, para producir bienes y servicios que satisfagan necesidades básicas y esenciales de la población, para generar excedentes que puedan ser invertidos en beneficio de la comunidad, para corregir y evitar el impacto ambiental de la actividad productiva y, más bien, preservar los recursos naturales.
A diferencia del empresario capitalista que está motivado por fines de lucro, el empresario socialista está motivado por su vocación de servicio y por principios de solidaridad, cooperación y complementación. No crea nuevos productos para inducir necesidades superfluas, para rendirle culto a la sociedad de consumo que confunde la felicidad y el bienestar con la riqueza material, que aliena la conciencia de los seres humanos para que vivan pendientes del próximo artículo que se van a comprar, del próximo gusto que se van a dar. El empresario socialista organiza un proceso de producción de aquellos bienes y servicios que resultan imprescindibles para asegurar las condiciones de supervivencia y reproducción de la sociedad.
El empresario socialista es un buen gerente
El empresario socialista es un gerente que tiene clara cual es la necesidad de la gente que va a satisfacer. Sabe identificar, seleccionar y adquirir las maquinarias, equipos, herramientas, materias primas, insumos, suministros, etc. que se requieren para producir los bienes y servicios que va a ofrecer en condiciones de precio, calidad, cantidad y oportunidad de entrega, a tono con las necesidades del pueblo trabajador.
El empresario socialista sabe quiénes son sus consumidores y usuarios, quiénes son sus clientes y proveedores. Con base en sus fortalezas y debilidades, está dispuesto a construir una alianza estratégica de mutuo beneficio con el Estado que lo apoya, pero sabe que tiene que enfrentar las amenazas y oportunidades del mercado. Sabe que el nuevo modelo productivo aún no termina de nacer y que el viejo modo de producción todavía no termina de morir.
El empresario socialista está consciente de que no se las sabe todas, pero está dispuesto a aprender. Poco a poco se va familiarizando con las herramientas claves de la gerencia empresarial. Va aprendiendo a leer un balance General, un Estado de Ganancias y Pérdidas, un Flujo de Caja. Y a la hora de pedir un crédito está consciente de que tiene que demostrar la viabilidad económica, comercial, tecnológica y financiera del proyecto si aspira que la institución de financiamiento público le apruebe los recursos que ha solicitado.
También es un visionario
El empresario socialista es un visionario. Tiene una visión clara, un sueño claro, de la empresa que quiere construir. Sabe cuál es su misión, ha definido objetivos y metas bien precisas que orientan su desempeño, cuantifican y definen los plazos máximos para trabajar. Tiene un diagnóstico claro de las fortalezas y debilidades de su empresa, conoce perfectamente las oportunidades y amenazas que le presenta el entorno en el que se desenvuelve, sobre todo, tiene una estrategia clara para lograr el mejor de los desempeños que en esas circunstancias le sea posible alcanzar.
El empresario socialista es un emprendedor, un innovador, un líder, un motivador con la fuerza de voluntad necesaria para vencer la inercia y empezar, con la tenacidad necesaria para encarar las dificultades, con la perseverancia necesaria para superar los grandes y pequeños problemas que siempre se le van a presentar, con el carisma necesario para motivar al equipo de que forma parte a no desmayar en su lucha por el desarrollo humano integral.
Tiene conciencia política y compromiso social
El empresario socialista tiene conciencia política. Sabe que si no se transforma el actual modo capitalista de producción, no será posible avanzar en la construcción del socialismo venezolano. Es un emprendedor decidido a transformar el viejo modo de producción, explotador de la fuerza de trabajo y depredador del ambiente, por un nuevo modelo productivo caracterizado por el desarrollo endógeno, por la participación popular en el proceso de generación y distribución de la riqueza, por el cambio en las relaciones de poder y propiedad sobre los medios de producción, por el desarrollo armónico y proporcional de las regiones, por su aporte al equilibrio internacional, al logro de un mundo multipolar, a la profundización de la integración latinoamericana y al fortalecimiento de la cooperación sur-sur.
El empresario socialista tiene claro que para erradicar las causas de la pobreza, la miseria y la exclusión social hay que impulsar y desarrollar nuevas formas de propiedad social, que incluyan pero trasciendan la propiedad privada y la propiedad estatal: nuevas formas de propiedad social, de propiedad colectiva, de propiedad comunitaria como condición para hacer posible el desarrollo pleno de los poderes creadores del pueblo, del espíritu emprendedor de la gente, de la capacidad emprendedora de nuestro pueblo trabajador.
El empresario socialista está comprometido con la construcción de un nuevo modelo productivo de creciente inclusión social, bajo el control de los trabajadores directos y de la comunidad, en el que se erradiquen las condiciones que permiten la explotación del ser humano y la destrucción de ambiente y, por lo tanto, se ponga fin a las causas estructurales que generan desempleo, pobreza y exclusión social.

4 comentarios:

  1. excelente articulo, despeja muchas dudas, sin embargo, el empresario socialista quien la clase trabajadora o un profesional en particular, en todo caso los trabajadores profesionales o no debemos asumir el reto, aprender a dirigir las empresas con espíritu socialista, crear esa red de empresas socialista, mixtas conjuntamente con el Estado e independiente también, asumir protagonismos en los negocios del mercado, avanzar en lucha contra el capitalismo, caballo de batalla para vencer a las empresas capitalistas.

    ResponderEliminar
  2. excelente Articulo, el empresario socialista debe desarrollar nuevas formas de propiedad social, de propiedad colectiva, de propiedad comunal,que permita acabar con las estructuras de la propiedad privada, es la condición para el desarrollo pleno de los poderes creadores del pueblo, del espíritu emprendedor de la gente, de la capacidad emprendedora de nuestro pueblo trabajador, y para ello formacionde la conciencia socialista, sin educación socialista no hay revolución. reflexionemos acerca de nuetro sistema educativo.

    ResponderEliminar